Involucramiento parental en acción

La familia de Beatriz Castro
El Mes del padre involucrado sirve como un recordatorio para aumentar esfuerzos para ayudar a nuestros hijos a convertirse en adultos exitosos y felices. Durante una reciente visita a una escuela del distrito escolar de California que ha incluido el Programa YOU, conocimos a Beatriz Castro.

Beatriz es un ejemplo extraordinario de una madre involucrada. Una mujer orgullosa de sus dos hijos, Moctezuma de cuatro años y Tizoc, de tres. Ella y su esposo están esperando a su tercer hijo: una niña que nacerá en Enero. Ella emigró a los Estados Unidos desde Morelos, México cuando tenía siete años junto con sus padres y tres hermanos para obtener una mejor educación y oportunidades. Mientras que luchaba por trabajar e ir a la universidad, también priorizaba la educación de sus hijos para que pudieran tener un futuro exitoso.

Cuando inscribió a sus hijos en el programa Early Head Start en 2011, dio un gran paso para poner en primer lugar su educación. El siguiente año aumentó sus esfuerzos de involucramiento al comprometerse con el Comité del Consejo de Políticas en su escuela Early head Start. Durante este tiempo aprendió más sobre ese programa, los asuntos financieros y el rol crítico que los padres juegan en la educación de sus hijos. Ha aplicado ese conocimiento a su vida diaria y actualmente funge como tesorera del Consejo de Políticas Estatales de Preescolar.

Cuando Beatriz y su esposo planearon tener hijos, querían asegurarse que tuvieran amor, atención, comunicación, disciplina, y claro, una educación. En sus propias palabras que podrán leer a continuación, nos dice cómo le da esas cosas a sus hijos a diario. Estas actividades son una gran manera de traer el conocimiento a tu casa. Incluso los esfuerzos más pequeños hacen la diferencia.

Vestirse
Un día típico en nuestra casa consiste de una rutina fija. Nos vestimos, pero hacemos de esa parte del día una experiencia de aprendizaje. Los niños aman combinar su ropa, así que hablamos sobre los colores, las formas, las líneas. Conforme se visten, también hablamos sobre el abecedario. ¿Con qué letra empieza a palabra calcetín? Si no lo recuerdan, hago el sonido K de la c cuando se usa al inicio de una palabra. En ocasiones, tratamos de recordar las letras o palabras al cantar cancioncitas que les ayude a aprender.

Los dos niños ya conocen los sonidos de las letras, así que por eso esta actividad es ahora más rápida. Aún estoy practicando más el abecedario con mi hijo más pequeño, Tizoc, pero está mejorando considerablemente y aprendiendo rápido.

Desayuno
Lo siguiente que hacemos en el día es desayunar. Dependiendo de lo que comamos, hablamos sobre los beneficios de esa comida en específico. Decimos cosas como: ¿Qué nos da la leche? ¡Calcio! ¿En qué nos ayuda el calcio? Hace que nuestros huesos estén fuertes y saludables.

Lavarse los dientes
Después del desayuno nos lavamos los dientes. Aunque los niños empiezan el proceso, les ayudo casi al final de la cepillada. Decimos en voz alta mientras los lavan: dientes del frente, del lado derecho, del lado izquierdo, los de atrás, las muelas y la lengua. Luego les pido que se enjuaguen la boca y limpien sus cepillos con agua.

Amarrarse las agujetas
Nos preparamos para salir de casa. Se ponen sus zapatos y yo le amarro las agujetas a Tizoc, siempre enseñándole cómo hacerlo. Moctezuma sabe cómo hacerlo ya, así que lo hace por su cuenta. Le enseñé cuando tenía tres años y medio.

Manejar a la escuela
Nos ponemos los cinturones de seguridad cuando nos subimos al auto. En ocasiones, Tizoc llora porque no puede asegurar bien el cinturón. Yo le digo que no puedo ayudarle hasta que no intente hacerlo por sí mismo. Sin embargo, le dejo saber que le puedo auxiliar si no lo logra. Siempre intenta y luego dice: ¡Lo logré, mama! Soy un niño grande. Así que lo felicito para hacerlo sentir bien de su avance.

En el camino a la escuela escuchamos sus canciones favoritas como “ABC Rock,” “I am a Pizza,” “Slippery Fish,” y “Letter Sounds.” Luego los dejo en su plantel.

Luego, cuando los recojo, están felices de verme y de compartir lo que hicieron en el día. Me dicen qué comieron, qué aprendieron y qué actividades hicieron en el día. En nuestro camino a casa escuchamos canciones otra vez.

Hora del lunch y del juego
Cuando llegamos a casa, comemos lunch si es que no lo han hecho aún. Tenemos como tradición comer aunque sea una comida todos juntos en familia. Los niños me ayudan a poner la mesa y sacar los platos, luego nos sentamos y hablamos más a detalle sobre nuestro día. También platicamos sobre el tipo de comidas que estamos consumiendo (como lo hacemos en la mañana). Después de que terminamos, me ayudan a limpiar los platos al llevarlos al lavado, además, les doy una tarea a cada uno como limpiar la mesa o secar los platos. Conforme hacemos esto, cantamos el abecedario o contamos del 1 al 20 juntos. Luego hacen más tareas, como tender sus camas o sacar la basura de su cuarto. Les doy un premio como un pequeño dulce o una estampita.

Después, juegan por una hora. Hacen de todo como jugar con Legos, armar rompecabezas, leer libros o jugar con sus juguetes. Durante este rato usualmente limpio la casa o hago otras tareas del hogar.

Tarea
Después hacemos más tarea de la escuela y de la casa, las cuales incluyen actividades alternativas a las de la escuela. Compro sus libros de crucigramas favoritos. A Moctezuma le gusta unir puntos y armar figuras. Tizoc apenas está aprendiendo bien los números y las letras así que hace otras actividades de los libros.

Tiempo de juego después de la tarea
Durante este rato jugamos afuera juntos y luego les doy un rato para que lo hagan por su cuenta mientras preparo a cena. Usualmente juegan soccer o golf con su papá cuando llega temprano del trabajo. Cuando los niños se bañan, les enseño sobre la higiene y la importancia de mantenerse limpios y saludables.

Hora de dormir
Al final del día, cuando están listos para irse a la cama, mi esposo y yo les leemos sus libros favoritos. Leemos juntos para que puedan aprender eficientemente, luego elegimos otro libro para que lean por su cuenta. Mientras lo hacen reconocen cosas que están aprendiendo actualmente en la escuela: colores, formas, lugares, números y más. Cualquier cosa que veamos en la calle cada día, sirve para reforzar conocimientos. Así le enseñé a Moctezuma a leer a los cuatro años de edad: a cualquier lugar que íbamos, veíamos números, letras o formas y las repetíamos. Es una manera práctica y fácil de aprender y reforzar conocimientos.

Me encanta hacer todo esto porque me sorprende lo mucho que aprenden y lo rápido que lo hacen. Hacemos lo mismo cuando salimos a caminar, hablamos sobre el medio ambiente y la importancia de cuidarlo. El español es su idioma materno y es el que más usan en casa, pero el inglés lo usan en la escuela y cuando salimos.

Beatriz nos ha dicho que el Programa YOU le ha enseñado que tan fácil y práctico es para los padres enseñarle a sus hijos a lo largo del día. Como dice en el texto, los niños absorben información rápidamente, todo lo que tienes que hacer como padre es proveerles pequeñas lecciones a diario para que ellos practiquen. Le agradecemos mucho a Beatriz quien es una inspiración para todos los padres y un gran ejemplo de una mujer comprometida con sus hijos.